7/6/15

¿Por qué Watchmen es una genialidad del mundo de los cómics?


Watchmen, la obra maestra de Alan Moore (autor de grandes títulos de la novela gráfica, como V for Vendetta o Batman: The Killing Joke) y Dave Gibbons, es una moderna historieta con millones de fanáticos y elogios bien ganados de la prensa y la industria del cómic. Su primera publicación se lanzó en 1986, y hoy en día todavía es referencia conceptual hacia la realidad social, el fuerte cuestionamiento de las identidades personales y la verdadera finalidad de un superhéroe dentro de una sociedad utópica.

La obra de Alan Moore marca un antes y un después en cuanto al valor que aporta un cómic a la cultura general. Es decir: deja atrás el fantasioso mundo de una sociedad invadida por superhéroes ideales e inmortales, por una sociedad ficticia y hasta indeseable.
Pero, más allá de lo anterior, ¿qué hace a Watchmen diferente del resto de los universos de superhéroes? ¿Por qué los protagonistas de esta novela gráfica se muestran únicos e incomparables? Para responder a estas interrogantes, pasemos al argumento.
La historia se ambienta en 1985, cuando es asesinado Edward Blake, un superhéroe conocido como "The Comedian" que permaneció activo luego del Acta de Keene, documento que declara como ilegal a cualquier actividad superheroica (no más máscaras ni trajes). The Comedian y Dr. Manhattan son los únicos que pueden trabajar para el gobierno de los Estados Unidos.
La policía no hizo ningún intento por resolver el crimen. Es aquí cuando aparece el superhéroeRorschach, quien sospecha que se trata de un acto de venganza y decide alertar a sus compañeros retirados: Dan Dreiberg (Nite Owl), Adrian Veidt (Ozymandias, quien supo aprovechar las ventajas de ser superhéroe y crear su propio imperio del marketing), Jon Osterman (Dr. Manhattan) y Laurie Juspeczyk (Silk Spectre). Estos se vuelven a reunir en el funeral de The Comedian, menos Rorschach y Silk Spectre. Desde ese momento, se conoce el pasado que tuvo cada uno con el difunto.
Por otra parte, está la historia de Dr. Manhattan –un hombre azul, alto y el único con poderes sobrehumanos–, quien adquirió sus poderes luego de quedar atrapado en una cámara de pruebas de física nuclear. Durante la trama, es invitado a la TV, donde es acusado de producir cáncer a sus antiguos colegas dentro de su laboratorio, lo que hace que lo exilien a Marte y comience una guerra política en la tierra. Este personaje nos muestra el lado contrario de un superhéroe, que en vez de implementarse como una solución de paz, resulta ser una arma nuclear potencialmente peligrosa para el estado y para el mundo en general.
De hecho, el tema de Dr. Manhattan en esta novela gráfica podría ser visto como un eufemismo para la Guerra Fría. Su historia se trata de un evento consecuente de la Guerra de Vietnam, donde el mundo teme un cataclismo nuclear y el temor que representa ante un potencial fin del mundo, el cual llega a estar bastante latente en esta trama.
Antes de continuar, en esta historia se habla de dos grupos de vigilantes enmascarados. Los primeros, se disolvieron por múltiples escándalos, entre los que se incluyen el alcoholismo y actos de violencia. El segundo grupo nace para participar en la Guerra de Vietnam y para ayudar a Nixon a superar el escándalo de Watergate. Este interesante giro en la historia de Watchmen le otorgó al cómic una madurez y un concepto diferente a lo que se conocía en su momento: mezclar ciertos acontecimientos del presente con un mundo que no existe pero que tiene su contraparte real, sin dioses ni superpoderes.
Cada personaje de esta novela entra en un túnel de conflicto personal, en el que muchos aspectos filosóficos, psicológicos y sociales se suman a la trama. Una obra completa para analizar los arquetipos de los superhéroes. Incluso se puede ver como un homenaje a la existencia de estos personajes, a la vez que critica su existencia. No contaremos toda la historia porque es 100% recomendable de leer, disfrutar y conservar lo aprendido.
Watchmen posee un relato y personajes secundarios, tales como el adolescente que lee el cómic Relatos del Navío Negro; un claro ejemplo de metaficción moderna dentro de una historieta profunda.

Y si necesitas más razones para confirmar que Watchmen es una genialidad en el mundo de los cómics, solo tienes que leerlo porque si no… ¿Quién vigila a los vigilantes? 



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